En hostelería hay productos que nunca fallan. El jamón es uno de ellos. Pero no todos los jamones funcionan igual en una carta ni generan el mismo impacto en el cliente. En el canal HORECA, donde cada plato debe aportar valor, el jamón de cebo ibérico se ha consolidado como una de las opciones más equilibradas entre calidad, rendimiento y rotación.

Nuestro paso por el Salenor, celebrado en Avilés y organizado por la Cámara de Comercio de Avilés, fue una buena oportunidad para comprobarlo junto a profesionales de la hostelería del norte de España. En esta feria gastronómica, dedicada a productos de alimentación y equipamiento para hostelería, pudimos presentar y degustar nuestro jamón de cebo en colaboración con nuestro distribuidor en Asturias, Disclass Food.

El jamón de cebo: un clásico rentable para bares y restaurantes

El jamón es uno de los productos con mayor capacidad de atracción en una carta. Se consume en barra, en raciones, en tablas o como acompañamiento en diferentes platos.

En este contexto, el jamón ibérico de cebo de Chacinas de Salamanca  se posiciona como una opción especialmente interesante para la hostelería por tres motivos principales:

1. Regularidad de producto

Los profesionales del sector necesitan piezas con un perfil de sabor equilibrado y constante. Esto permite mantener la misma experiencia para el cliente durante todo el año.

2. Buena rotación

El jamón de cebo funciona bien en múltiples formatos:

  • ración de jamón
  • tabla de ibéricos
  • bocadillos o tostas
  • acompañamiento en platos de carta

Esta versatilidad facilita que el producto tenga una rotación constante en cocina y sala.

3. Relación calidad-precio

Para muchos establecimientos es el punto perfecto entre producto ibérico y rentabilidad. Permite ofrecer una experiencia gastronómica de calidad sin elevar excesivamente el precio final del plato.

Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el jamón curado continúa siendo uno de los productos más consumidos en España dentro de la categoría de elaborados cárnicos, con una presencia muy significativa en restauración.

jamón iberico para hosteleria

El corte del jamón: la clave para potenciar el producto

Si hay algo que los profesionales saben bien es que un buen jamón necesita un buen corte.

Durante la feria, el cortador profesional Abel Saavedra  de la Escuela Nacional de cortadores realizó demostraciones en directo, mostrando cómo el corte a cuchillo influye directamente en la experiencia del cliente.

Un corte adecuado aporta tres ventajas claras:

Mejor textura y sabor

Las lonchas finas permiten que la grasa se funda ligeramente y libere todos los aromas del jamón.

Mayor rendimiento de la pieza

Un corte profesional optimiza cada parte del jamón y reduce desperdicios.

Presentación que vende

En hostelería, la vista también cuenta. Una ración bien presentada aumenta la percepción de calidad del producto.

Por eso cada vez más restaurantes apuestan por incorporar el corte a cuchillo en sala o trabajar con piezas pensadas específicamente para este servicio.

jamon de cebo para hosteleria

Ferias gastronómicas: un punto de encuentro clave para el sector

Eventos como Salenor son una oportunidad para conectar con distribuidores, hosteleros y profesionales del sector gastronómico.

En nuestro caso, la colaboración con Disclass Food, distribuidor de Chacinas de Salamanca en Asturias, permitió presentar el producto directamente a quienes lo trabajan cada día en sus cocinas y barras.

Las ferias alimentarias cumplen una función fundamental:

  • descubrir nuevos productos
  • comparar proveedores
  • conocer tendencias gastronómicas
  • establecer relaciones comerciales

Para las empresas productoras, además, es una forma de acercar el producto al profesional que finalmente lo ofrece al cliente.


Un producto que sigue marcando la diferencia

El jamón ibérico forma parte de la identidad gastronómica española y sigue siendo uno de los productos más valorados por los clientes en bares y restaurantes.

Cuando se combinan tres factores —materia prima, curación y corte profesional— el resultado es un producto capaz de elevar la experiencia en sala y convertirse en una herramienta real de venta para la hostelería.

Nuestro paso por Salenor fue una buena prueba de ello: cuando el jamón se corta bien y se presenta como merece, el cliente lo percibe desde la primera loncha.

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